El shampú seco es ideal para uso frecuente y puede usarse en todo tipo de cabellos.
Podés usarlo cuando no tenés tiempo o posibilidad de lavarte el pelo, pero necesitás limpiarlo, recuperar el brillo y la suavidad.
Batiste limpia el cabello sin mojarlo, con sus agentes que absorben la suciedad y el sebo, que causa la grasitud del cuero cabelludo.
Simplemente lo pulverizás a 30 cm del cabello de manera uniforme, lo dejás actuar y cepillás.
Como todo aerosol, deberás cuidar de no rociarlo sobre tus ojos, ni inhalarlo.